PICKLES: LA ESTRELLA DEL MUNDIAL DE 1966

EN 1966 INGLATERRA ALZÓ LA COPA JULES RIMET COMO CAMPEONES DEL MUNDO. LA ÚNICA QUE POSEEN EN SUS VITRINAS HASTA EL DÍA DE HOY. PERO FUE GRACIAS A UN ESPECIAL PROTAGONISTA QUE PUDIERON, LITERALMENTE, LEVANTAR EL TROFEO.

Esta es una de esas historia dignas para que un estudio de bajo presupuesto realice una película. De hecho tengo entendido que se hizo.

Corría el año 1966, y el país donde se creo el fútbol –Inglaterra– iba a albergar la octava versión de la Copa del Mundo. la expectación era muy grande en un país que sus habitantes eran muy fanáticos de este deporte. Es por eso que varios meses antes del partido inaugural, el trofeo Jules Rimet comenzó una gira por el territorio británico para que todos pudieran contemplarlo.

EL PRIMER TROFEO

En 1928, se decidió en un congreso de la FIFA, que el ganador del primer mundial se ganaría una copa como premio. El presidente del organismo por aquel entonces -el francés Jules Rimet– ordenó que el trofeo fuese hecho en oro. El artesano Abel Lafleur fue el encargado de diseñarla y darle forma a la copa, que para abril de 1929 ya estaba lista.

El trofeo fue hecho de plata, enchapado en oro y con una base de lapislázuli. Media 35 cms de alto y pesaba 3.8 kgs de oro puro. La figura es una representación de la Diosa Griega de la Victoria, llamada Niké. Esta tiene los brazos levantados que sujetan una copa con forma octagonal. En la base se iban incrustando una placa con los nombres de los equipos campeones. Lafleur la bautizo como la Diosa de la Victoria. Un nuevo congreso de la FIFA realizado el 1 de junio de 1946 en Luxemburgo, decidió re bautizarla como Jules Rimet, en honor al creador de los mundiales.

LA EXHIBICIÓN

La gira de la copa por suelo británico había sido todo un éxito. Y a cuatro meses del inicio del torneo, llegaba al destino más esperado: Londres. El trofeo seria expuesto en uno de los salones de Westminister -ubicado en pleno centro de la ciudad- aprovechando que también se exhibiría una colección de unas costosas estampillas. Así la gente podría apreciarla y maravillarse con ella. No sin antes cumplir los requisitos impuestos por la FIFA para prestar la estatuilla: requerir los servicios de una compañía de seguridad acreditada, se exhibiera en una vitrina cerrada con candado, estuviera vigilada las 24 hrs, y que el trofeo fuera asegurado. Aceptado todo esto, la Jules Rimet comenzó a ser visitada por los habitantes de la capital.

Pero el 20 de marzo sucedía lo increíble.

Los guardias que tenían la misión de proteger la copa, se sorprendieron al ver que esta no estaba en su vitrina de exhibición. Alguien había pasado eludido la seguridad, y había decidido pasar de largo por las estampilla de 3 millones de libras, para robar el trofeo que tenia un valor mucho más bajo.

LA VITRINA DE EXHIBICIÓN, PERO SIN LA COPA

En esos tiempo las comunicaciones no viajaban tan rápida como en la actualidad. Pero la noticia dio vuelta al mundo, y fue titular en todos los medios internacionales. La Federación de fútbol inglesa, y las autoridades del gobierno de Reino Unido, entraron en pánico.  El país estaba quedando en ridículo ante los ojos de todo el planeta. La declaración a los medios de comunicación por parte del jefe de seguridad, reflejaba la situación:

Siento decirles que en este momento, no puedo darles ninguna declaracion. Les pido que tengan en cuenta bajo la enomre presion que me encuentro.

No tenían idea que había pasado. Pero todo cae por su propio peso, ya que posteriormente se supo que las grandes medidas de seguridad, se reducía a un guardia de 70 años -que en el momento del atraco- estaba tomando su descanso para comer.

Las autoridad pusieron como objetivo primordial la búsqueda y recuperación de la copa Jules Rimet. Scotland Yard se haría cargo.

El presidente del Chelsea y dirigente de la Federación inglesa de fútbolJoe Mears– recibió una llamada por teléfono de un hombre -que se hizo llamar Jackson-informándole que al día siguiente habría un paquete en el estadio Stamford Bridge. Este contenía una pieza del trofeo, más una demanda por una recompensa de 15.000 libras para recuperarlo. Parecía que rapídamente se iba a solucionar el problema, pero la policía arresto a la persona que fue a retirar el dinero, y al ser interrogada, confesó que él era solo un intermediario y que no tenia idea donde estaba la estatuilla.

Las autoridades no sabían por donde buscar. Quizás el trofeo nunca volveria a aparecer. Pero no sabían que faltaba que apareciera en escena el protagonista principal de esta historia.

PICKLES

Exactamente siete dias despues del robo, y tras un semana llena de dolores de cabezas para las autoridades, hubo humo blanco con el paradero del trofeo.

David Corbett -trabajador de 26 años- estaba paseando el 27 de marzo por las calles del suburbio Beulah Hill al sur de Londres. Pero no lo hacia solo. Estaba acompañado de su perro Collie de colores blanco y negro, llamado Pickles. En un segundo, el can se alejo de su dueño para ir a un jardín a lo que parecía olfatear y buscar algo. Cuando Corbett se acercó a su mascota para ver que era lo que había encontrado. Vio un objeto envuelto en papel de diario. Cuando comenzó a desenvolver el papel, apareció una placa dorada con unas inscripciones de países escritas en ella. Era la base del trofeo Jules Rimet. Corbett es un fanático del fútbol, así que en ese preciso momento supo que haba encontrado la desaparecida Copa del Mundo.

En una entrevista dijo:

Por entonce el IRA (ejercito republicano irlandés) andaba suelto, así que pensé que era un bomba, pero la curiosidad me ganó. Rompí un poco el papel y vi una inscripción que decía: Brasil, Alemania, Uruguay. Corrí a mi casa y le dije a mi señora “¡Encontré la Copa del Mundo!

Cuando llegó a la comisaria para avisar su descubrimiento, fue trasladado a Scotland Yard para ser interrogado. Es lógico pensar que para las autoridades, David Corbett se convirtió en el principal sospechoso del robo. Primero porque no tenían a nadie más, y segundo ya que su historia resultaba poco creíble. A los pocos días, el presidente de la FIFA identifico el trofeo como el original. Y las autoridades dejaron tranquilo al único “sospechoso” que tenían.

En todo momento David Corbett explicaba que fue su perro el que en realidad encontró la perdida copa. Es por eso que cuando la prensa escucho este relato, se fue a instalar afuera de la casa de Pickles, para seguir esta historia de primera mano.

HÉROE NACIONAL

El Collie paso rápidamente a convertirse en el mamífero más importantes de la isla. Fue declarado héroe nacional. A diferencia de la policía y la Federación de fútbol, que recibían aún más burlas, ya que un perro había les había salvado el pellejo.

Su dueño recibió una recompensa monetaria. Mientras que el can fue distinguido con el premio al Perro del año y la medalla de plata de la Liga de Defensa Canina del Reino Unido. Además una empresa lo recompenso con comida gratis por todo el resto del año. Pickles pasó de una rutinaria vida de perro, a tener fama y disfrutar del glamour que está acarrea.

Pero la locura por Pickles se duplicaría tan solo unos meses después.

Como todos bien sabemos, Inglaterra ganaría el Mundial del 66´ tras derrotar en la final a la Alemania Federal por 4 a 2, que hasta el día de hoy es su único titulo planetario. Ahí el nombre del perro volvió a resurgir, ya que gracias a él y su curiosidad, los jugadores pudieron levantar el original trofeo Jules Rimet en el antiguo Wembley. Es por eso que el equipo no dudo, y David Corbett con su mascota fueron los invitados de honor al banquete de celebración que se realizó en Londres. En un momento de los festejos, los campeones salieron al balcón a saludar a los miles de fanáticos que se encontraban a nivel de la calle. Es ahí cuando Bobby Moore -capitán del equipo- levanto a Pickles y se lo mostró a la multitud. Los vítores fueron generalizados.

EL TROFEO JULES RIMET EN MANOS DE LOS INGLESES

 

¿QUÉ FUE DEL CAN?

Pickles aparecio en varios programas de televisión. Incluso fue protagonista de una película estrenada en 1966, llamada El Espía con la Nariz Fria.

Algunos artículos mencionan que el héroe de cuatro patas, fue invitado por la FIFA para ser parte de la ceremonia de inauguración del Mundial que se realizaría en 1970 en suelo mexicano. Nunca se supo si esto fue verdad, ya que en 1967, murió tras ahorcarse con su propio collar mientras realizaba una persecución a un gato de su vecindario. Final tragicómico para esta historia.

Corbett dono su collar la federación, y es exhibido en la actualidad en el Museo Nacional de fútbol de Manchester. Los ingleses que asisten, le rinden tributo a nuestro protagonista, reconociendo su gran labor en el titulo conseguido.

Fue gracias a Pickles que cambio mi vida. Me ayudo a comprar mi casa. Esta enterrado en el jardín, y en las noches agradables de verano salgo con una copa de vino, hablo con el y digo “¡Salud Pickles, y gracias! DAVID CORBETT

SUERTE

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