TORNEO DE MAESTROS

ESTA SEMANA, LOS FANÁTICOS DEL GOLF CENTRAREMOS TODA NUESTRA ATENCIÓN EN ESTE TRADICIONAL TORNEO QUE DEFINE LA PALABRA PRESTIGIO, TRANSFORMÁNDOLO EN EL MÁS IMPORTANTE DEL MUNDO. ¡ATENTOS, QUE CHILE DIRÁ PRESENTE!

La ciudad de Augusta, ubicada en el estado de Georgia, Estados Unidos, tiene que darle las gracias a este deporte por ponerla en el mapa y en el conocimiento de la prensa mundial. Una localidad tranquila, que en la primera semana de abril de cada año se convierte en el centro de atención del mundo del golf. La capacidad hotelera está al máximo. Llegan y llegan turistas de todos los rincones del planeta para presenciar el primero de los cuatro Majors que se disputan en el año. Los Majors son el equivalente a los Grand Slam del tenis.

Si hablamos de popularidad, el Masters tiene la delantera con respecto a sus otros tres colegas. Tener la chance de disfrutar y contemplar a los mejores jugadores del orbe jugar en la espectacular y prestigiosa cancha donde se disputa, es un sueño que todo golfista amateur quiere cumplir. Jugar está sólo reservado para los profesionales. Para ellos, esta semana es especial y distinta con respecto al resto del año. Estar dentro de los 100 jugadores que disputan el Masters, les da status al curriculum que muchos ya lo quisieran. En sus cabezas pasan muchas cosas, pero al final de cuentas, la meta -para algunos real y para otros sólo ficción- es una sola: la mítica chaqueta verde.

Una de las razones -quizás la más importante-de tanta algarabía por este épico torneo, es por todo lo que se ha generado a través de los años alrededor del exclusivo lugar donde se disputa: el Augusta National Golf Club.

LOS FUNDADORES 

En 1933, el golfista Bobby Jones -junto al empresario Clifford Roberts– abrieron las puertas del club de golf Augusta National. El encargado de diseñar la cancha fue Alister Mackenzie. La idea era tener un campo de golf para jugar con los amigos de manera tranquila. Un año después, se realizaba la primera versión del Masters, y solamente podían participar los jugadores que recibieran invitaciones. Jones no quería que cualquiera ingresara a su pequeño campo verde de ensueño. La exclusividad era su prioridad.

Y como lo vemos hoy en día, podemos decir que logró su objetivo.

El club es conocido por ser el más prestigioso del mundo. Los misterios sobre lo que sucede ahí dentro, es la piedra angular para que despierte la curiosidad en todos los que practicamos este deporte, y tengamos al Masters un peldaño más arriba sobre el resto de los Majors.

BOBBY JONES

Se desconoce en la actualidad cual es el n° de socios que posee, pero se estima que ronda los 300. Una cantidad minúscula si consideramos que el club tiene más de 80 años. Las identidades de este exclusivo grupo se mantienen bajo siete llaves para mantener la privacidad que sus fundadores buscaban. Se puede inferir que magnates petroleros, hombres de negocios y gente de la alta alcurnia americana, son los elegidos para ser parte de este particular mundo. En realidad digo fueron, ya que el último socio en ser aceptado ocurrió en 1978. Salvo un caso muy particular, que años después pudo integrarse a esta prestigios lista. Hablamos del multimillonario de la computación Bill Gates. En todo caso, dicen que el dinero no es suficiente para ingresar. Hay que esperar una invitación del directorio, para ahí recién poder pagar la altísima cuota de inscripción.

Uno de los socios más conocidos, fue el ex presidente Eisenhower. Además Jack Nicklaus -y el recién fallecido Arnold Palmer– son los únicos golsfistas profesionales en ser aceptados como miembros.

Un tema que por mucho tiempo hizo ruido cada vez que se disputaba el torneo, era que las mujeres no podían optar a ser socias del club, ni -salvo algunas pocas ocasiones- jugar en la cancha. E incluso en los días de torneo, se les tenía prohibido ingresar a la casa club. Una locura que llevó a los miembros del directorio a ser tratados de sexistas. Hasta que el 2012, y para dejar a la opinión pública tranquila, después de 20 años, el club aceptó a dos mujeres en sus filas: Condoleeza Rice y la empresaria Darla Moore.

PROTAGONISTA PRINCIPAL: LA CANCHA

En Augusta se toman en serio el status que poseen -no por nada es el único Major que no rota su localía- y saben que el Masters es el momento en el año para que el mundo vea lo que han logrado desarrollar durante muchos años. Para asegurarse de mostrar la calidad que ofrecen, cinco meses antes de que se dispute el torneo, las puertas del club se cierran para preparar de la mejor manera la cancha. Ni siquiera los súper socios con sus petrodólares pueden salir a jugar.

Cada hoyo tiene como nombre a una planta o arbusto que predomina durante el recorrido. Podemos encontrar Camelia, Magnolia y Azalea por ejemplo. El árbol llamado Eisenhower era el más conocido en el mundo del golf. Su nombre se debe a que el ex presidente, en un reunión de socios en la década del ´50, propuso botarlo, ya que su pelota siempre lo impactaba y perjudicaba su score. La moción le fue negada y por muchos años siguió interactuando en el juego de los golfistas. El 2014 finalmente fue retirado, ya que después de una tormenta, sufrió daños que eran irreparables. Desde el más allá, el ex presidente al fin sonreía.

El lugar más famoso de la cancha es el Amen Corner (Rincón del Amén), que es una seguidilla de tres hoyos. Comienza en el 11 con un par 4, para continuar con el que para muchos es el hoyo más difícil de la cancha y uno de los pares tres más reputados del mundo. En él se encuentra el famoso puente de Hogan que es el protagonista la belleza del hoyo. Por él cruzan los jugadores, si es que después del tiro de salida logran sobrepasar el agua y atinarle al pequeño green, que está cubierto por tres pequeños, pero muy bien colocados bunkers. Una belleza que es un desafío incluso para los profesionales. El Rincón del Amén finaliza en el hoyo 13 con un par 5. Finalizado el Rincón del Amén, o alcanzaste la gloria, o todo se puedo haber ido al carajo.

Hablar de números es tabú para la organización, y a veces es muy difícil conocer los ingresos que genera el torneo en estos días. Pero se calcula que al día entran unos 10 millones de dolares a las arcas de este club de millonarios. Las camisetas, tazones, llaveros, gorros, levanta piques y todo con lo que tenga que ver con el merchandising oficial del torneo, solo se puede comprar al interior del club en esta semana.

Ahora, al momento de repartir los premios, encontramos una cifra que deja tranquilo por el resto de la vida a todos los que están leyendo esto. Cerca de 10 millones de dólares se reparten los jugadores, y para el campeón, hay un millón y medio aprox. para que se meta al bolsillo. Además, le permite jugar el resto de los Majors por lo próximos 5 años, entrar a formar parte del tour del PGA y recibir una invitación para disputar el torneo The Players -denominado el quinto Major- por los siguientes cinco años. Y por lógica, el que resulte triunfador después de entregar la tarjeta, tiene derecho a disputar todos los Masters por el resto de su vida. Nada mal eh……

Ahora, todo eso -por muy espectacular que suene- no es lo más importante para los profesionales que participan en el Masters. Todos al final quieren sola una cosa…

LA CHAQUETA VERDE

Cuatro años después de que se disputara el primer Masters en la década de los ´30. Los socios del Augusta National Golf Club comenzaron a utilizar una chaqueta de este color con el logo del club en el pecho para distinguirse sobre el resto de los mortales. Además, ellos mismos se dedicaron a ser los supervisores en los torneos, para que les fuera fácil a los jugadores distinguirlos. El color esta patentado como “verde masters”. Algo parecido al “rojo Ferrari” de la marca de automóviles italiana.

DOS CRACKS LUCIENDO LA CODICIADA PRENDA

Pero no fue hasta el año 1949, que el propio fundador Bobby Jones sugirió regalarle una chaqueta al vencedor. Es así como Sam Snead se convirtió en el primer golfista en recibir la prenda. Los jugadores se quedan con la chaqueta por el año que ostentan el título de campeón, pero para la próxima edición del torneo la tienen que devolver. Y la podrán utilizar dentro del club en los eventos sociales correspondientes. Como por ejemplo en la “cena de campeones”, que se realiza pocos días antes de que inicie el torneo, en donde el campeón defensor elige el menú que degustarán todos los vencedores del Masters de la historia.

La tradición dice que el ganador de la última edición le entrega la chaqueta al actual campeón. Jack Nicklaus la tuvo que recibir de él mismo cuando fue bicampeón en 1966. Desde ese momento, se decidió que el presidente del club hiciera el rito cuando se repitiera la situación.

Caso curioso sucedió en 1962, cuando Gary Player tenía que entregar la chaqueta que había ganado el año anterior. Pero no la llevó y nunca la entregó, a pesar de la insistencia de los directivos del club.

Tener y usar esta chaqueta te da glamour y exclusividad dentro del mundo del golf. Pero OJO, no significa que seas aceptado como socio del club. Durante la historia varios jugadores han tratado de ingresar posteriormente, pero se les ha negado. Arnold Palemer quiso jugar con su padre, pero no.

Augusta National Golf Club no es para todos, como ya nos podemos dar cuenta.

EN BUSCA DE LA GLORIA…Y LA CHAQUETITA

Tras todo lo contado, es fácil darse cuenta por qué los jugadores quieren alcanzar la fama en Augusta. Si quieres quedar en la élite de este deporte, tienes que ser campeón aquí. Bien lo saben Jack Nicklaus -máximo ganador con seis ocasiones- Arnold Palmer, Tiger Woods, Gary Player, Phil Mickelson y varios más.

Como hace años no pasaba, Tiger Woods llega como uno de los principales candidatos a ganar el torneo. Todo indica que el ex nº1 del mundo llega en buenas condiciones físicas para disputar cuatro días de golf. Absolutamente todos queremos ver al Tigre disputando la Chaqueta Verde el día domingo.

El favorito del pueblo y de los golferos amateurs: Phil Mickelson. Con más de 20 apariciones en el torneo, acumula mucha experiencia para titularse campeón. Conoce la cancha al derecho y al revés, y conoce todos sus secretos. Puro talento para salir de aprietos, y de jugar un golf más atrevido y extremo que sus rivales. Es de esperar que ande derechito.

Rory Mcilroy. El norirlandés sabe de buenos desempeños en Augusta, aunque es el único Major que le queda por obtener. Es por eso que siempre es parte de la lista de los favoritos para hacerse con el torneo. Esta claro que para el jugador de 28 años la chaqueta es un objetivo fijo para su carrera. La debe tener entre ceja y ceja. Ojala este  fino y concentrado, para asi verlo el día domingo en los últimos grupos.

Jordan Spieth es el principal candidato según las casa de apuestas. El joven jugador de 24 años ha participado cuatro veces en el Masters, ganando en una ocasión la Chaqueta Verde, además de dos segundos lugares. Con esos números, cualquiera es candidato.

RORY MCILROY

 

Rockie Fowler, Jason Day, Dustin Johnson, Justin Thomas, Bubba Watson y el defensor del titulo Sergio Garcia,  son los otros candidatos a estar peleando por la punta en la última ronda de este Masters 2018.

CHI CHI CHI LE LE LE…

Como nunca pasa, no creo que escuchemos el típico Ceachei en Augusta, como estamos acostumbrados cuando un deportista nacional defiende nuestra bandera. Nuestro compatriota Joaquin Niemann es uno de los golfistas amateurs que tendrán la suerte de disputar el Masters, y codearse con los mejores jugadores del mundo. De hecho, el chileno ya pudo compartir entrenamiento con los españoles Sergio Garcia y José Maria Olazábal. Con tan solo 19 años, está viviendo una experiencia que todos esperamos le sirva para su futuro. Lleva casi una año como Nº1 del ranking amateur mundial, y hay fe de que el joven jugador se proyecte para participar del tour profesional del PGA. Golf tiene de sobra. Hay que poner a prueba la cabeza ahora.

Es el cuarto chileno en decir presente en este torneo después de Enrique Orellana -que jugó hace ya varias décadas- Matías Domínguez y Toto Gana que participaron en el 2015 y 2017 respectivamente. Tres jóvenes chilenos jugando el Masters de Augusta en cuatro años. muy buena noticia para el golf chileno.

Lo único que importa es que disfrute este momento y aprenda todo lo que pueda con todo lo que está viviendo. Es ridículo pensar que pueda calarse la Chaqueta Verde, pero ojalá tenga un jueves y viernes tranquilo, y quién sabe si puede pasar el corte y meterse en los dos últimos días. Sería algo inigualable y le ayudaría mucho para dar pantalla a un deporte que en Chile tiene poca vitrina.

Como golfista amateur, sólo me queda desearle la mejor de las suerte y las mejores vibras.

#VamosChileCTM

SUERTE

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