LA VIDA DE UN CÓNDOR

HAN PASADO VARIOS DÍAS DEL FALLECIMIENTO DEL PILOTO CHILENO. PERO NUNCA ES TARDE PARA HOMENAJEAR A UN DEPORTISTA QUE HIZO MUCHO POR ESTE PAÍS, Y QUE NO SÓLO DEJÓ ENSEÑANZAS SOBRE COMO MANEJARSE SOBRE LAS 2 RUEDAS. CARLO DE GAVARDO ERA MUCHO MÁS QUE ESO.

Nunca me he subido a una moto y tampoco nunca conocí a Carlo de Gavardo. Sólo me limité a saber de él cuando participaba en el Rally más duro del mundo, como a la mayoría le debe suceder. Lamentable, ya que al parecer por lo que he escuchado y leído después de su muerte, es que era mucho más persona que piloto. No se equivoquen, era un perfeccionista, profesional y de mucho esfuerzo, eso sumado a su amor por las motos, lo hizo ser reconocido en todos lados y un deportista destacado. Pero sus cercanos y conocidos lo van a recordar por su personalidad íntegra antes que por sus logros.

Como dije, nunca lo conocí y sólo hay que confiar en lo que la gente dice. Pero sí hay algo que recuerdo muy bien que confirman esas palabras.

Creo que corría el año 1996, cuando el Comité Olímpico Mundial le entregó el premio Fair Play al piloto chileno. ¿La razón? Ayudar a un piloto de Mongolia en plena competencia. Perdón, salvarle la vida a un colega, dejando de lado las altas posibilidades de alcanzar el podio y arriesgando su propia vida, ya que tuvo que conducir en sentido contrario de la competencia, y en cualquier momento se podría haber encontrado con una moto o una auto de frente.

Tengo muy grabado en mi mente ese suceso, ya que ese premio Fair Play se lo entregaron a 2 deportistas en esa misma ceremonia: a Carlo y a uno de mis mejores amigos,  quien se ganó esta distinción tras corregir unos puntos mal entregados en una competencia de rodeo, creo que en el Champion de Chile. CRACK los 2. Tengo registrada en mi cabeza esa foto del diario de ambos con el diploma en las manos. Pero después de navegar varios minutos por la web, no la pude encontrar. De seguro amigo mio la tendrás guardada en alguna caja por ahí, y sería interesante poder verla algún día. Además de conocer tu impresión de haber conocido a De Gavardo en aquella ocasión, y si pudiste intercambiar algunas palabras con él. Mal que mal tenían bastantes características similares. Los 2 practicaban deportes arriba de “algo”, comparten los mismos valores sobre el deporte, y a Carlo los amigos le decían “Carloco” de cariño por su forma de ser. Y a ti…..bueno, se entiende.

Esta tragedia, porque si, morir a los 46 años andando en bicicleta con tu hijo, siendo un full deportista y una persona sana, es una tragedia, ocurrió el mismo día que Chile logró ganar por primera vez la Copa América. ¿Qué tiene que ver? Es que el título logrado por La Roja fue muy criticado por algunos sectores de Sudamérica, todos saben de donde. Las razones eran las acciones anti fair play y poco profesionales utilizadas por los jugadores chilenos.  La línea entre pasarse de listo y hacer trampa es muy fina, y cada uno sabrá como interpretar una acción. Aunque es muy distinto dejar morir a alguien a hacerle un “cariñito” a un delantero.  Yo ya en varias oportunidades he dado mi punto de vista sobre esos temas que sucedieron en la Copa América, y los sigo manteniendo.

Al final de la vida la gente te reconocerá por lo que lograste o por quien fuiste como persona.  Algunos solo serán recordados por hacer goles con la mano, mientras que a otros por ser un maestro en la vida.

Carlo de Gavardo quería disfrutar al máximo y lo más posible su vida, lamentablemente en este país cuando un deportista deja de estar en la elite mundial de sus disciplina, desaparece del mapa y sólo se le vuelve a reconocer cuando ya no está entre nosotros. Por eso es muy difícil conocer más sobre su vida y conocer en verdad como es la persona.  El “chileno solitario” debe de tener una cantidad de historias espectaculares cuando iba a correr el Dakar en África, en donde la meta era realmente en la ciudad llamada DAKAR. El resto de los pilotos chilenos comenzaron recién a participar en esta carrera cuando llegó a este continente, antes “Carloco” se las arreglaba solito.

Grande el “Condor de Huelquén”. La idea era homenajear a la persona y al deportista, pero me fui más por lo primero. Por algo será…..

SUERTE

2 opiniones en “LA VIDA DE UN CÓNDOR”

  1. Maestro Tele
    en primer lugar gracias por la referencia, es un honor estar nombrado de alguna manera anónima en una columna oficial de paloctm.com Más al lado de semejante personaje.
    Aprovecho esta tribuna también para dejar plasmada mi impresión y lo que siento respecto al premio que teniendo 15 años recibí. Lo primero es decir que desde un primer momento me sentí más que sorprendido. Cómo dije en alguna entrevista que se me hizo por ahí, es lo que creo habría hecho cualquier deportista o persona que yo conociera. No sólo porque era lo correcto sino que quizás a esa edad vivir con una culpa de haber ganado algo que no correspondía era muy superior a cualquier otra cosa. La vida sin embargo te va enseñando que para algunas personas hay cosas más importantes que la paz mental que te entrega el hacer bien las cosas o actuar con lealtad ante los adversarios u otros competidores (en el caso especifico del deporte). Debo confesar eso si que siempre sentí y siento el premio como una exageración del medio. Más si lo comparaba con lo que había hecho mi compañero de premiación. Quizás -cómo en muchas oportunidades en esta vida- me tocó estar en el lugar y momento preciso.
    Respecto al intercambio que tuve con el Cóndor de Huelquén en la premiación, puedo decir que fue notable. Andaba vestido como si una vez terminada la premiación se subiría a la KTM para iniciar una etapa del Dakar, yo con una chaqueta del colegio a la que le había sacado al insignia para que pasara piola. Cuando nos presentaron (él se acercó con un dirigente del Comité Olímpico) me abrazó y felicitó. Una vez que nos hicieron pasar al lugar donde nos entregarían los premios recuerdo que se acercó una persona para decirle que el discurso tenía que darlo en el estrado. Antes de que se fuera Carlo le pregunta: y él? señalándome. “No, no está considerado” responde el coordinador. Cuando estábamos sentados esperando que empezará la ceremonia Carlo me dice: querí decir algo? Obviamente, que mi respuesta fue un “no”. No tengo las palabras exactas pero me dijo algo así: “seguro que hay gente que quiere saber algo de tí… a mi me encantaría saber más de ti” Bueno y sin preguntarle al coordinador de ceremonia cuando termina de hablar me invita a subir al estrado para que diga mis palabras. Ese momento fue mucho más importante que el premio en si. Cuando terminé de hablar y volví a sentarme y me volvió a felicitar y abrazar.
    Trabajé por cuatros años en un campo que estaba a 10km de la casa de Carlo. Nunca me animé a ir a tocarle el timbre. A lo que si me animé fue en haberlo apoyado como un hincha de las motos en todas las carreras.
    De Gavardo nos entregó mucho a los deportistas y al país…sin un embajador como él difícil que el Dakar le haya dado tanto importancia a Chile.
    Pero como bien concluyes Lete, éste país perdió mucho más que un notable y exitoso deportista. Se fue una persona excepcional, con gran sentido de la familia, la amistad, el compañerismo, el sacrificio y la humildad. Grande el Condor de Huelquén!

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