LA PELEA ETERNA

A FINALES DEL SIGLO XIX, Y CUANDO EL BOXEO COMENZABA A EXPANDIRSE POR EL MUNDO, SE REALIZÓ UNA PELEA QUE DESAFÍO LAS CAPACIDADES FÍSICAS DE LOS SERES HUMANOS. CONVIRTIÉNDOSE HASTA EL DÍA DE HOY, EN LA MÁS LARGA DE LA HISTORIA. 

UN POCO DE HISTORIA PARA COMENZAR…

El boxeo es una de las disciplinas deportivas más antiguas que practica el ser humano. Hay registros que datan de la era antes de Cristo, de los egipcios y de las épocas ancestrales de la cultura oriental. Pero a lo que tiempo modernos se refiere, la primera pelea se habría realizado en el año 1681 en suelo inglés. Desde ese punto, este deporte comenzó a desarrollarse por el resto de Europa, etapa que es conocida como la “Era del boxeo a puño limpio”. Exacto. Por esos tiempos no se peleaba con guantes, y los nudillos golpeaban los rostros sin ningún tipo de protección. La peleas se realizaban en el centro de un anillo que formaban los mismos espectadores y no había límite de tiempo. El que terminaba inconsciente, era el perdedor. Por eso no era extraño que fuera considerado una actividad muy violenta, en donde los que participaban de ella, terminaban con serias lesiones o, incluso, muchas veces muertos.

En 1743 se crearon las primeras reglas del boxeo moderno, conocidas como Las Reglas de Broughton. Fueron nombradas así en homenaje a su creador, el boxeador Jack Broughton, reconocido como el padre del boxeo inglés. En ellas se establecieron, entre otras cosas, que los luchadores deben retirarse a su esquina si el oponente es derribado al suelo, y hay 30 segundos para recuperarse después de una caída. Además, en este punto de la historia se creó el cuadrilátero o ring, para disputar las peleas.

LAS REGLAS DE BROUGHTON

Las peleas de box iban agarrando forma gracias a todos estos cambios y reglas que se le fueron introduciendo al deporte durante los años. Pero de tiempo de duración y de número de asaltos, nada todavía.

En 1825 se disputó una pelea histórica, que hasta el día de hoy es la que más asaltos se han peleado en una combate de boxeo. Jack Jones venció a Patsy Tunney tras haberse enfrentado en 276 asaltos, con una duración de 4 horas y 30 minutos. De locos. Cada vez que un peleador era derribado, eso contaba como un round. Así se hace más fácil entender como llegaron a ese altísimo número.

Pero sigamos, ya que ésta no es nuestra historia principal.

En 1865 en la ciudad de Londres, se comenzó a desarrollar un borrador que cambiaría las normas y reglas de este deporte para siempre.  Dos años después, se publicaron de manera oficial Las Reglas de Queensberry para el deporte del boxeo. Este código, reglas, normas o como quieran llamarle, cimentaron las bases para el boxeo moderno que conocemos hasta el día de hoy. En ellas se establecieron varios puntos, siendo los más importantes la utilización de guantes por parte de los competidores, la cuenta de 10 segundos al boxeador caído y la prohibición de empujar o abrazar al rival. Pero la que importa para el bien de este relato, es la duración de 3 minutos de los asaltos, con un minuto de descanso entre ellos. Ya se le daba tiempo al boxeo. Pero no duración, ya que no se limitó el número de asaltos que se podían disputar por pelea.

Este nueva etapa ayudaba a ser mas aceptable este deporte en la sociedad, y así era más fácil su legalización en distintos lugares del mundo. Pero igual seguía siendo visto como un espectáculo sangriento para los ojos del espectador. Hace ya algunas décadas, el boxeo ya había comenzado a introducirse en el continente americano, más específicamente en los Estados Unidos. Es en ese país donde finalmente ocurre el relato que les quiero contar.

LA PELEA

El 6 de abril de 1893, es una fecha que quedó grabada en los libros de historia del boxeo. Ese día se disputó la pelea por el título de Peso Ligero del Sur del país norteamericano, en el Club Olímpico de Nueva Orleans, estado de Luisiana. En una esquina estaba a Jack Texas Burke de 24 años. Al frente estaba Andy Bowen de 26, que hacía de local ya que era oriundo de Nueva Orleans.

JACK BURKE A LA IZQUIERDA Y ANDY BOWEN A LA DERECHA

Siendo ya la tarde/noche de ese día, sonó la campana que dio inicio a la pelea. Los asistentes no sabían que desde ese momento, comenzaban a presenciar algo único en sus vidas. Burke -conocido por burlarse de sus rivales- salió con todo, propinando golpes muy duros sobre su oponente. Pero Bowen no se dejó intimidar, y recibía los golpes sin problemas. No por nada su apodo era Iron.

Siguieron así por varios rounds. Recordemos que duraban 3 minutos con 1 de descanso. Pero no había limites de asaltos. La pelea se terminaba cuando un peleador quedara KO.

En el asalto N° 25, recién Burke hizo tambalear la humanidad de Bowen. Mientras que éste logró tirar a su rival a la lona en el 48. Pero el asalto terminó antes de que se terminara el conteo de los 10 segundos. En algún minuto de esta batalla, Burke se rompió los dedos de ambas manos, debido a los repetitivos golpes que le propinaba a su inagotable contrincante. Su ofensiva se vio lógicamente interrumpida por esta situación. Pero siguió luchando ante el ineficaz boxeo de Bowen. El reloj marcó la medianoche, y mucha gente comenzó a irse del estadio, cansadas ya de lo que estaban viendo. Era mucho tiempo viendo a dos personas pelear. Además, a esta altura de la pelea, se notaba el desgaste físico de ambos boxeadores. Sus movimientos eran algo torpes, y a ratos sólo daban círculos sobre el ring. Ninguno de los dos quería rendirse ya que el cinturón del peso ligero estaba en juego.

Muchos se quedaron. Querían presenciar el desenlace de esta épica batalla. Pero las horas siguieron transcurriendo, y ya varios se comenzaron a quedar dormidos en sus asientos. Recién en el round 108 -increíble- el árbitro John Duffy comenzó a sentir que los boxeadores y espectadores ya estaban muy agotados de la larga duración de la pelea. Por lo que toma la decisión de que sólo se disputarán dos asaltos más. Se los comunica a los peleadores para que en esos 6 minutos restantes, busquen la victoria. Pero llegado el round 110, las cosas seguían igual, así que el referee dio por terminada la pelea declarando un empate.

El tiempo final de duración del enfrentamiento, fue de:

7 HORAS Y 19 MINUTOS

He tenido la suerte de presenciar esfuerzos físicos en deportistas, que son tildados de épicos. Pero esto es casi irracional. ¿Cómo lograron estar de pie tanto tiempo golpeándose? Es ridículo. Especialmente al ver los combates de hoy en día, cuando son limitados a sólo 12 asaltos, e igual uno ve a los boxeadores agotados un par de rounds antes de terminar. Ahora, está claro que por varias horas ni se deben haber tocado, y como dicen los relatos, sólo se limitaron a moverse en el ring.

El premio en dinero, fue repartido en partes iguales para cada boxeador. Y el título de peso ligero quedó vacante. A los pocos meses, Andy Bowen tuvo una pelea que duró 85 rounds. Un año después, sufrió un duro golpe en el asalto 18 de la pelea ante George Lavine, y cayó muy duro sobre la lona que le terminó fracturando el cráneo. Al otro día murió.  Jack Burke tuvo una larga vida, falleciendo en un hospital en abril de 1942.

SUERTE

Un comentario en “LA PELEA ETERNA”

  1. Si mal no recuerdo bien,existía un peliador,y un boxeador,Jhon oh Zullivan inventó el extilismo,cuenta la historia que ni lo despeinaban,bailando ante su oponente,saludos.

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