CLAVADISTAS DE ACAPULCO

DURANTE DECADAS FUERON UNO DE LOS ATRACTIVOS TURISTICOS MÁS IMPORTANTES, NO SOLO DE MEXICO, SI NO DEL MUNDO ENTERO. UNA MARAVILLOSA HISTORIA GENERACIONAL QUE TE CUENTO A CONTINUACION. 

Años y años escuchando sobre los famosos clavadistas de Acapulco. Pero en realidad no sabia nada de ellos. Ahora me di el tiempo de conocer su historia, en donde me di cuenta que es mucho más que solo unas personas tirándose un piquero al agua. Hay una historia detrás de todo eso. Una historia que comienza en un lugar muy especial: la Quebrada.

EL LUGAR

Es lógico pensar que esta quebrada de la cual estoy hablando, se haya formado de manera natural hace miles de años atrás. Pero no es así. La historia nos cuenta que, en realidad, fue creada por el hombre para su necesidad.

No remontamos a 1799, época en que Acapulco tenia un problema grave de ventilación. Las montañas que rodeaban la ciudad, no permitían que el aire circulara, provocando un calor intenso y aire ardiente que perjudicaba la calidad de vida de sus habitantes. En verano el ardor era tan insoportable, que se pudo concluir, que mucha gente se llegaba a enfermar de cólera, debido a que el clima de encierro era perfecto para su propagación. Muchos morían, impregnando la ciudad de emanaciones fétidas y putrefactas.

La visita al puerto del doctor de la corona española –Francisco Javier Balmis– fue clave para idear una solución a este problema. Su orden fue contratar a cientos de hombres, para que a punta de picotas y palas, trabajaran sobre la zonas rocosas, para crear un pasadizo. Un canal que permitiera el paso del aire a través de brizas, con el fin de refrescar Acapulco y disminuir sus temperaturas. Un par de meses después de comenzados los trabajos, ya se sentian los resultados positivos, y los acapulqueños agradecieron esta obra, que fue bautizada como el Abra de San Nicolás. Nombre que fue desapareciendo en el tiempo.


#DATO Acapulco fue fundada el 12 de marzo de 1550. Es un puerto ubicado al sur del país, a 379 kms de Ciudad de México. Su población es de 673.000 habitantes. 


Los trabajos se suspendieron al año, debido al alto costo que implicaba coordinar una logística de este tamaño. Durante décadas no se tocó la montaña, y aunque la obra mitigó los problemas existentes, aún el calor era muy intenso sobre el puerto mexicano. El mal olor era una consecuencia. Por esa -y más razones-  el comandante militar José María Lopetegui, ordenó en 1876, que se retomaran los trabajos para abrir aún más el canal. A diferencia de lo ocurrido en la primera obra, ahora los trabajadores tuvieron una gran ayuda en su misión de sacar rocas: la dinamita. El hecho fue un éxito, abriendo más de 300 mts de longitud de montaña, permitiendo ahora si un mejor corredor para que la ciudad de Acapulco reciba la dosis adecuada de briza marina, facilitándole el día a día a su pobladores.

Desde ese momento, este lugar natural manipulado por el hombre, pasó a llamarse simplemente…..La Quebrada.

 

 

EL PRIMER SALTO

Los relatos sobre el primer salto en La Quebrada, dicen lo siguiente:

Corría el el año 1934 -un 13 de febrero- y un grupo de jóvenes, entre los que se encontraban el Chocolate, el Viruta, Poli, la Changa, el Chupetas y los hermanos Apac –Poncho y Roberto- caminaban de regreso a sus casas, Cuando al momento de pasar por al frente de la quebrada, comenzaron a burlarse de Roberto Apac, retándolo a subir por ella, y llegar lo más alto posible de sus 45 mts, para así probar que tan hombre es. Escalando por filosas rocas -en donde a veces solo podía apoyar la punta de los dedos de sus manos y pies- comenzó a subir cada vez más, acercándose a la cima. Un movimiento en falso, y caería por la quebrada hasta el fondo del mar. Pero eso no importaba, Roberto estaba muy cerca de su meta, y estaba decidido a lograrlo. Al llegar a la cúspide, el joven se dio cuenta de lo alto que se encontraba, y del peligro al cual se había sometido. El miedo se apodero de él, por lo que se puso de rodillas, para agradecerle a Dios y a la Virgen del Guadalupe por haberlo protegido de una caída. 

Con la hazaña ya realizada, los amigos comenzaron a gritarle que bajara para no llegar tarde a casa. Pero si subir tiene sus complejidades, bajar también tiene sus riesgos. El valiente joven miraba desde el borde del precipicio para buscar y diseñar un camino de retorno. Ahí se pudo dar cuenta de lo estrecho que se veía desde esa altura el canal entre el peñasco y tierra firme. Al entrar una ola, notó que el agua subía unos metros por La Quebrada -aumentando la profundidad- para luego volver a su normalidad cuando se retiraba. Roberto Apac tomó una decisión valiente y temeraria: saltaría al agua justo después que ingresara una ola al canal. El salto tenia que ser milimétrico, para no golpear las rocas de ninguno de los dos lados. Ademas de tener buen timming, y saltar cuando haya la profundidad adecuada, si no chocaría con el fondo a una gran velocidad. El grupo al darse cuenta de sus intenciones, sus gritos cambiaron a desesperacion y pánico. No querían ver a su amigo morir. Pero el joven ya no iba a dar marcha atras, y se lanzó. 

Es así como el 13 de febrero de 1932 se realizó el primer clavado en la Quebrada de Acapulco. Roberto salio ileso de sus hazaña, convirtiéndose en héroe para sus amigos. Lo que él y sus amigos no sabían, es que su salto seria el primero de miles más que vendrían, y que ese lugar se transformaría un atractivo turístico reconocido en todo el mundo. 

LA ÉPOCA DE ORO

Durante la década de los 40´y 50´, Acapulco vivió un alto crecimiento en el turismo. Gracias a sus playas y vida nocturna alcanzó la fama mundial. El balneario era el lugar de moda para millonarios, estrellas de cine, políticos; era la capital mundial del jet set por excelencia. Muchas películas de Hollywood se comenzaron a filmar en el puerto mexicano, como por ejemplo La Dama de Shangai, que en 1944 se grabó en el Hotel Casablanca con Orson Welles y Rita Hayworth.  Las más grandes celebridades del espectáculo se enamoraron del lugar, y si tenias los contactos para entrar a los bares, discos y restaurantes top, seguramente te contrariaras con más de alguno: Tom Jones, Elizabeth Taylor, Farrah Fawcett, Walt Disney, Donna Summer, Sammy Davis Jr, Sean Connery, Barry White, Kirk douglas son solo algunos de los nombres.    

John F.Kennedy junto a Jackie pasaron su luna de miel en Acapulco. Las excentricidades eran frecuentes con tanta estrella dando vueltas. En el bar Beach bomber se organizaban carreras de tortugas en una piscina. O los relatos cuentan que Frank Sinatra les ordenaba a los meseros que se pusieran en fila, y les pasaba un billete de 100 dolares a cada uno como propina de propina. 

LOS RECIÉN CASADOS KENNEDY EN UNA DE LAS PLAYAS DE ACAPULCO

Esta masiva visita de celebridades ayudo en demasía a la propagación del espectáculo que los clavadistas brindaban en La Quebrada. Hace ya algunos años que los lugareños se habían organizado. Se lanzaban al agua desde la altura, y recibían propinas por parte de los turistas. Cuando el boom turístico creció, los saltos comenzaron a ser más seguidos durante el día.  Si personajes como el General Eisenhower, Charlton Heston, Sinatra, el Sha de Persia o el Mariscal Tito, pedían que saltaras, lo hacías sin importar el horario. Valia la pena por la recompensa. El lugar preferido de los famosos para ver los clavados, era el Hotel Mirador que se encuentra en la propia quebrada, y desde su terraza tienes una vista privilegiadas de los saltos.  En la actualidad, recorrer sus pasillos es un viaje al pasado, donde se pueden encontrar fotografías y firmas de todas las estrellas ya mencionadas. 

Habia un grupo que era conocido como La Pandilla de Hollywood, conformado por famosos actores de cine. Entre ellos John Wayne y Johnny Weissmuller. Este último se enamoró de Acapulco y sus habitantes gracias a los clavados.

EL REY DE LA JUNGLA

Johhny Weissmuller fue medallista olímpico seis veces como nadador.  Tras su carrera como deportista, se involucró en la actuación, convirtiéndose en el sexto actor en interpretar a Tarzán. En total realizo 12 películas del hombre-mono, y cuatro fueron filmadas en Acapulco. Weissmuller es hasta el día de hoy el mejor Tarzán que se haya podido ver en la pantalla grande. Pero eso no pudo lograrlo sin un personaje clave de esta historia. Estoy hablando de Raúl Garcia Bravo, más conocido como el Chupetas, clavadista que le dio la fama mundial a La Quebrada

EL MEJOR TARZÁN DE LA HISTORIA

En 1936, Raúl  ingresó al grupo de los clavadistas, donde conoció a los hermanos Apac. Estos los incitaron a que hiciera carrera como profesional. Consejo que siguió, y con los años pudo confirmar que era lo correcto por hacer. Como era especialista en saltos desde una gran altura, fue contactado para doblar a Weissmuller, en una escena en donde Tarzán tenia que saltar desde el puente Golden state, en San Francisco, EEUU. Tras el éxito, participó en otra película, pero esta ve fue grabada en Acapulco. Además fue parte de varias otras películas que se filmaron en el balneario, junto a grandes estrellas. Solo por da un par de nombres, voy a decir Cantinflas y Elvis Presley. Si, el rey también conocía la noche del puerto mexicano. Esto le permitió al Chupetas ser un integrante más del jet set en los años dorados de Acapulco, en donde entabló amistad con personajes de la talla de Rita Hayworth, Orson Wells y Frank Sinatra. 

Grande compañías lo buscaron para utilizarlo en sus publicidades. Como lo podemos ver a continuación con Johnie Walker

Recorrió todo el mundo realizando exhibiciones de saltos, siempre demostrando mucho orgullo de donde venia. En 1947 fue el quien por primera vez hizo un salto nocturno con antorchas. En la actualidad ostenta el Récord Guinness de más saltos en altura realizados: 37.400 clavados durante su vida. ¡Que numero! Y el último fue el año 1998, con 71 años de edad. Sin lugar a dudas una leyenda del deporte mexicano. Falleció el año 2004. 

VOLVAMOS CON TARZÁN…..

Retornando con el actor que interpreto a este ficticio personaje –Weissmuller-, cuando se rodó la ultima película en Acapulco, deicidio comprarse una casa en el lugar. Dicen que todas las fiestas terminaban ahi, en donde todas las celebridades iban para continuar el jolgorio hasta el otro día. Tras retirarse de la actuación, decide mudarse al balneario para vivir en paz hasta su muerte. 

 

ÉPOCA OSCURA

Todo lo que sube, tiene que bajar dicen. Llegar a la cúspide no es tan difícil quizás, el problema es mantenerse de esa manera en el tiempo. Eso fue lo que no visualizaron en Acapuloco, y que al final de cuentas le terminó pasando la cuenta al puerto. Tras la década del 50´, la ciudad comenzó a quedarse atrasado con respecto a la a modernización que el resto del mundo estaba teniendo. La infraestructura turistcia no fue renovada, y eso se vio reflejada en la baja de visitantes extranjeros año tras año. Las celebridades ya no asomaban ni la nariz, encontrando otro balneario acorde a sus status. En lo 80´ los turistas eran prácticamente todos nacionales. Los clavadistas notaron este golpe, al no recibir grandes cantidades de moendas extranjeras en sus manos. }esto afectó a la disciplina.

Pero lo peor estaba por llegar a finales del siglo pasado. Cuando la crisis por la baja de turismo comenzó a afectar la ciudad, cambiando los exclusivos barrios, de antaño por sectores más populares. Esto trajo mucha violencia a Acapulco, convirtiendose en una de las ciudades más inseguras de todo México, y del mundo incluso. Las drogas y los asesinatos se tomaron el balneario por completo. Las bandas son dueñas de las calles, y ni la policía se atreve a meterse con ellas. 

En la mejor época, los clavadistas podían ganar tanto dinero en propinas, que se podían dedicar exclusivamente a esto. Eran las estrellas. Muchos recibían regalos de señoras extranjeras, que querían tener un pequeño romance con ellos. Los cruceros hacían filas para embarcar en el puerto, podían llegar hasta 150 al año. Hoy por el contrario, por suerte llegan 5. Las cosas han cambiado, pero los clavadistas siguen saltando para no perder la mística e historia de una disciplina espectacular y magnifica. Para eso la familia es clave. La magia de los saltos se han traspasado en generacion en generación. A los 9 años los niños ya quieren comenzar a subir La Quebrada para después lanzarse al agua. Tal como sus padres y abuelos lo hicieron.

EL SALTO

Desde el comienzo los clavadistas supieron organizarse para mostrarle al mundo la disciplina que realizan. Han trabajado de esa manera durante décadas, y en la actualidad siguen armando su espectáculo, a pesar de la bajada de turistas que Acapulco viene arrastrando hace años. Reciben un sueldo mensual, poseen seguro medico y tienen un día libre a la semana. Más las propinas de los turistas que se acercan a ver el espectáculo, desde el mirador y restaurant que esta ubicado en la misma Quebrada. Los show de saltos se realizan en general en 5 horarios durante el día. Al mediodía, a la 19:30, 20:30, 21:30, y el ultimo a las 22:30, que los calvadistas se lanzan con antorchas. 

En la siguiente imagen, se puede ver La Quebrada a la izquierda, donde saltan los clavadistas. A la derecha se encuentra el mirador. Y al fondo el hotel con el restaurant. Observen lo angosto del lugar donde caen al agua. 

La gente quiere ver los saltos. Pero el proceso -o ceremonia- de los clavadistas comienza en el mismo ascenso. Asombra ver la naturalidad con la que suben La Quebrada por las hendiduras del acantilado. cualquier paso en falso, y pueden caer golpeandose en las rocas.  Se notan los años de experiencia. Al llegar a la cima a 45 mts de altura, se encuentran con su pequeño santuario de la Virgen del Guadalupe, a la que le rezan. Ha sido la guardiana delos calvadistas desde el primer salto de Roberto Apac en la década de los 30`. Todos le atribuyen a ella que en 80 años nunca ha ocurrido una muerte. Es verdad que nunca han tenido una fatalidad: Pero si ocurren accidentes. Al momento de pararse al borde del acantilado para saltar, el calvadista tiene que estar 100% concentrado, no solo para mostrar un buen espectáculo, si no para no poner en riesgo su vida. Lo primero es calcular el ingreso de la ola, para que el agua suba y llegar a los 4 mts de profundidad. Saltar en el momento erróneo, puede terminar con el clavadista estrellándose con el fondo rocoso, lo que seria una tragedia. De hecho, antes de subir, los lugareños sacan la basura que puedan encontrar en el agua, ya que a la velocidad que impactan en el mar, cualquier cosa se puede convertir en un objeto de peligro. 

Desde el salto hasta el momento de ingresar al agua, no pasan mas de 3 segundos. Eso gracias a que la velocidad promedio que alcanzan los clavadistas en el aire, es de 90Kms/hra. Cuando tocan el agua es cuando ocurren las lesiones más comunes: tímpanos perforados, desprendimiento de retina, brazos fracturados, etc… Los dolores en la espalda y cuello también son parte de esta disciplina, es por es que tienen turnos para saltar durante el día.

Por mucho tiempo la sede del campeonato mundial de clavados en altura fue en Acapulco. Hoy en día una empresa lleva una plataforma mecánica a cualquier lado del mundo donde haya agua, para que los mejores clavadistas realicen sus hazañas. Peo sin lugar a dudas La Quebrada es de donde todos quieren lanzarse. Es el Wimbledon del tenis, el Maracaná del futbol.

Todos los clavadistas quieren disfrutar esos 3 segundos en ese lugar, al menos una vez en la vida.

SUERTE

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