90 MINUTOS CON NOTA 7

LO VIVIDO EL SÁBADO EN LA NOCHE LO DISFRUTÉ COMO ME IMAGINO TODOS LO HICIERON. LO DE LA SELECCIÓN CHILENA FUE UNA ODA AL DEPORTE REY Y NOS ENSEÑÓ COMO HAY QUE JUGAR UN PARTIDO DE FÚTBOL. ADEMÁS APROVECHARON DE MANDAR UN RECADO A TODO EL CONTINENTE Y EN ESPECIAL A NUESTRO PROPIO PAÍS: EL CAMPEÓN SIGUE AQUÍ, NUNCA SE FUE.

No soy un romántico. Soy consciente que el 7-0 ante México fue un resultado anormal que se dan pocas veces en la vida. Quizás esta semana si jugáramos de nuevo, el resultado no sería tan abultado e incluso podría ser al revés, que los aztecas ganen. Pero el cuerpo técnico planeó muy bien el partido, y los jugadores lo supieron interpretar perfectamente. Por eso en 90 minutos pasamos por arriba del rival y todo terminó en este “accidente” futbolístico como muchos los describen.

Tampoco soy un amargado. Cada cual es libre de expresar su opinión y pensar de la manera que quieran. Las criticas son igual de importante que los elogios.  El problemas es que este país vive siempre al límite. O somos los mejores o los peores del mundo. Se pierde ante Argentina y todos piden la cabeza del técnico. Sin fundamentos, explicaciones tácticas o razones concretas. “Este hueón es malo, se tiene que ir”, “no sabe nada de fútbol, chao”, “llamó a Puch y no a Valdivia, pa`la casaaaa” Pizzi saca a Bravo si es malo”. ¿Cómo vas a echar al DT en pleno torneo!? Yo critico. De hecho, a Pizzi les tengo varias. Pero las comento y las comparto, no pido su salida cuando aún tiene tiempo para demostrar a qué vino. Es tan básico y poco futbolizado el hincha de la selección, que todo depende de qué equipo chileno sea el jugador o técnico para ver si lo apoyo o no. Pasó con Borghi, con Sampaoli y ahora con Pizzi.

Pero vamos al tema central del post.

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VARGAS ME TAPÓ LA BOCA

Este 7-0 es para tenerlo en la videoteca – o guardado en la nube; más acorde a nuestros tiempos- junto con el partido ante España y Brasil del 2014. De esta manera se juega al fútbol y le puedes ganar al rival que sea.

Chile entraba al Levis Stadium sabiendo que eran visitas ya que se jugaba ante el real local de la Copa América Centenario. Y desde un específico momento ya se notaba algo especial en el ambiente; cuando los jugadores tuvieron que terminar -como viene sucediendo hace tiempo- el himno patrio a capela. La diferencia es que ahora no tenían el apoyo de miles de hinchas chilenos para seguir cantando con ellos, como sucedió en Brasil 2014 o en territorio nacional el año pasado. Ahora con suerte se escuchaban sus voces, pero siguieron entonándolo para ellos mismos.

El primer tiempo de La Roja fue sencillamente extraordinario. Desde el pitazo inicial se manejó el partido con la posesión de la pelota y la presión constante sobre el rival, desde ahí se comenzó a ganar el partido. Los primeros 15 minutos de los partidos son claves, todos sabemos eso. Como dice un amigo, en el fútbol “hay recetas” que hay que cumplir sí o sí.  Mantener el arco en cero esos primeros minutos vendría siendo una de esas recetas. Chile estaba jugando tan bien al comienzo, que cerca del minuto 10 me acuerdo decir “tenemos que hacer un gol ahora para que esto sea perfecto”. Salir a presionar e imponer el ritmo de juego, pero no concretar, le puede dar tiempo de reacción al rival y todo puede cambiar. Por el contrario, si lo haces, el partido lo comienzas a manejar a tu ritmo.

Minuto 16: cae la pepa chilena. Gol totalmente merecido.

Edson Puch fue una grata sorpresa. jugador conocido por su técnica y habilidad, el sábado demostró una faceta muy distinta. Aportó con fútbol pero ayudo mucho en defensa. Se le podía ver muchas veces cerca de nuestra área quitando pelotas y apoyando a los laterales, especialmente al Chapita Fuenzalida en el primer tiempo. En el cuarto gol de Vargas -el sexto del partido- la mitad del gol se debe a que Puch fue al suelo a disputar una pelota que ya estaba prácticamente perdida. El oriundo de Iquique se la jugó en la oportunidad que le dio el técnico. Le ganó la pulseada a Orellana.

El resto del primer tiempo Chile siguió haciendo la pega como tiene que hacerse. Controlando el juego de la mejor manera posible: tocando la pelota entre ellos. Sin apuros y sin desesperarse. ¡Y estaban todos finos con los pies! Cómo se pasaban la pelota los rojos. Yo ya estaba feliz y sólo íbamos 1-0. Los mexicanos en la cancha seguían metidos en el partido y tenían algunas llegadas menores -sin peligro- al arco de Bravo. Nosotros controlabamos las acciones, pero el partido aún estaba abierto.

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CHICHARITO REZANDO PREVIO AL PARTIDO.

El primer tiempo ya se estaba acabando. Si hacer un gol al comienzo es bueno para controlar el partido en cancha, hacer un gol al final es perfecto para dejar al equipo mentalmente disminuido en el camarín.

Minuto 43: el primer gol de la noche de Eduardo Vargas.

Teníamos el fútbol y ahora teníamos el marcador -no cómodo pero si tranquilizador- a favor. Aplausos para el primer tiempo de la selección.

Dicen que el 2-0 es un resultado peligroso. Te relajas y te lo pueden dar vuelta. Por eso no creo que sea el único que comenzando el segundo tiempo, haya dicho la frase “matemos el partido de entrada”. Con un 3-0 cerrábamos por fuera y ya nos podíamos ver en semifeinales. Además, toda la motivación y discursos que se tienen que haber dado los aztecas en el camarín, para revertir la situación, se iban al mismisimo carajo.

Minuto 53:  gol de Alexis Sánchez. México queda KO con riesgo vital.

Lo que viene después ya es una consecuencia de todo lo que conté arriba. Los 11 jugadores del TRI, más los suplentes y el cuerpo técnico que estaba en la banca, se fueron de Santa Clara. A tomar tequila, de vacaciones a Acapulco, a escuchar rancheras, no sé… pero en la cancha no estaban. Fue tanto la superioridad mostrada por Chile, que no podían hacer nada. Perdón, ¡no sabían qué hacer! Estamos hablando de jugadores profesionales y de excelente nivel. Y no sabían qué hacer. Es como cuando tenías una prueba de matemáticas y no te sabías las fórmulas. ¡No puedes hacer nada! No la puedes inventar y no la vas a sacar por lógica. Te la ganó. México no tenía la fórmula para hacerle partido a Chile y terminó por botar el partido.

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EL GRUPO ESTA UNIDO

Punto a favor de Pizzi y sus dirigidos en seguir presionando y jugando fútbol. Una lástima aprovecharse del rival que está a pasos de ingresar a la UTI, pero si la máquina está funcionado al 100%, hay que seguir aprovechándola. Hay que aceitar cada pieza lo más posible para lo que viene.

Podría escribir mucho más sólo sobre este histórico acontecimiento. Del partido tranquilo de Claudio Bravo, de la regularidad de Gary Medel, de la puesta a punto de Díaz y Aránguiz, del puto crack que es Arturo Vidal -que se echará mucho de menos el miércoles- del trabajo silencioso de Fuenzalida, del tapa bocas que me puso Eduardo Vargas, del cariño que le tengo a Alexis por muy comilón que sea, de que Juan Antonio Pizzi al fin comenzó a jugar como él quiere y con los jugadores que quiere. Pero sólo quería hacer un alto en lo feliz y orgulloso que estoy de haber visto un partido tan perfectamente desarrollado en todas las líneas. Todo lo que he aprendido jugando y viendo fútbol, Chile lo demostró a cabalidad el sábado pasado.

No espero que ahora se repita el mismo resultado ante Colombia, con un 1-0 estoy feliz. Tampoco creo que somos los mejores. Hay que ir paso a paso y seguir trabajando de la misma manera. Después del partido con Bolivia, muchos daban a Chile eliminado por Panamá. Ahora que le ganamos a México, muchos ya hablan de la final con Argentina. ¡NO APRENDEMOS!

Nosotros -los hinchas- a seguir apoyando pase lo que pase. Los jugadores nos han mandado recados todo el torneo a través de sus redes sociales, algunos entre líneas y otros más literales. Pero ahora el mensaje se fue claro y se entendió:

EL CAMPEÓN DESPERTÓ Y SE QUIERE TOMAR UNA COPA MÁS.

SUERTE

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